La mayoría de las cuentas de empresa publican para no dejar de publicar. Salen tres posteos por semana, se hacen porque toca, y nadie sabría decir para qué sirven si se los pregunta.
Nosotros arrancamos por el otro lado: qué tiene que pasar. No es lo mismo una marca que necesita que la conozcan que una que ya la conocen y necesita que confíen, o una que necesita sostener la relación con clientes que ya compraron. Cada una lleva contenido distinto.
El contenido depende de la etapa
Una empresa que recién abre necesita mostrarse: quién está atrás, cómo trabaja, por qué elegirla. Una que ya tiene recorrido necesita otra cosa: demostrar criterio, mostrar trabajos, responder las preguntas que le hacen siempre.
Publicar lo mismo en las dos situaciones es el error más común, y es el que hace que las redes “no funcionen”.
Qué medimos
El alcance y los seguidores están, pero no son el número que miramos primero. Lo que importa es cuánta gente pasa de mirar a hacer algo: escribir, entrar al sitio, preguntar por un precio. Si eso no se mueve, el contenido puede estar lindísimo y aun así no estar sirviendo.
Cada mes te llega un informe con eso, en castellano, sin capturas de pantalla sueltas que no explican nada.
Redes y pauta no son lo mismo
Se confunden seguido. El contenido orgánico construye la relación; la pauta la acelera y la lleva a gente nueva. Funcionan mejor juntos, pero son dos trabajos distintos. Si te interesa la parte paga, está en Paid media.